DEFINIR LAS CARACTERÍSTICAS DEL BUEN PROFESOR, CLAVE PARA UNA EDUCACIÓN DE CALIDAD

6 05 2009

          En todos los tiempos y en todas las latitudes del planeta, la sociedad en defensa de sus más altos intereses ha requerido y sigue requiriendo de las personas que desempeñan cualquier profesión cuenten con una formación completa, una capacitación calificada y una actualización permanente. Así, el médico debe estar adecuadamente formado con los últimos avances de las ciencias médicas, el abogado con los de las ciencias jurídicas, el arquitecto e ingeniero con los de la tecnología constructiva, el militar con estrategias y tácticas modernas y el profesor con nuevos enfoques pedagógicos y didácticos[1].

     La sociedad moderna difícilmente podría confiar en aquellos profesionales que carecen de la habilitación necesaria para el desempeño de éstas y otras profesiones. La formación y capacitación pertinente constituye el mínimo de garantías que se puede exigir a quien se propone ejercer una determinada profesión, entendida ésta como la facultad  o licencia que tiene un individuo de ejercer públicamente una ciencia, un arte u oficio; o bien quien enseña una disciplina o actividad artística[2].

     La educación integral de las nuevas generaciones, en cualesquiera de los niveles, constituye una actividad profesional compleja y de gran responsabilidad: incentivar y orientar el desarrollo de el carácter, la inteligencia y la personalidad de los educandos no es tarea fácil; propiciar aprendizajes significativos implica no solo manejar y dominar conocimientos de frontera, sino conocer los estilos y formas de aprender de los alumnos, significa identificar y orientar sus motivaciones, necesidades y sus contextos; es decir, quien se dedique a conducir o guiar la educación de los alumnos debe poseer un conjunto de teorías, métodos, estrategias, y técnicas que le permitan desempeñar esa función. Dentro del conjunto de elementos teóricos y prácticos que debe manejar un buen profesor, además de tener una sólida formación disciplinaria, se encuentran: teorías y enfoques sobre educación, principios básicos de planeación educativa, metodologías de enseñanza – aprendizaje, criterios de evaluación en el aula, etc. mismos que se engloban dentro de la didáctica general y las didácticas especiales.

     Confiar únicamente en la intuición y en la experiencia personal no es suficiente para que el profesor desarrolle su labor docente, un buen médico no es necesariamente un buen profesor de medicina, ni un buen ingeniero es, por este puro hecho un competente profesor de cualesquiera de las asignaturas que el estudio de la ingeniería involucra[3]. Un buen profesor, además de los conocimientos y habilidades inherentes a su especialidad profesional, debe saber comunicarse con los alumnos en un  proceso dinámico y dialógico; sus mensajes informativos y formativos deben ser fluidos, precisos y claros; en lo general debe poseer una genuina inclinación y preferencia  por la enseñanza, mostrar aptitudes y destrezas específicas para ello, estar bien formado y capacitado en metodologías y técnicas de la enseñanza-aprendizaje.

     En la práctica no siempre existen estas condiciones en los profesores, algunos manifiestan auténtica inclinación por la enseñanza, pero no cuentan con la preparación disciplinaria amplia. Otros, tienen una inequívoca preferencia por la enseñanza y la suficiente formación disciplinaria, y hasta muestran destrezas y aptitudes para el magisterio, pero no tienen la suficiente habilitación en metodologías y técnicas de la enseñanza-aprendizaje.

     Esto último se ha hecho más evidente en la educación superior de América Latina, debido a que por lo regular, el personal dedicado a las tareas docentes se seleccionan de entre los egresados de la propia institución a la que van a servir, sin considerar ni exigir, en algunos casos, el acervo de información y formación que se requiere para desempeñar con eficiencia y eficacia las funciones magisteriales[4].

     Afortunadamente, en México esta situación se ha venido superando paulatinamente gracias a la decidida participación de organismos nacionales y a la creación de grupos de académicos dentro de las instituciones, quienes han organizado e instrumentado programas de formación de profesores. Asimismo, en los últimos años se ha observado un interés creciente de los profesores por participar en cursos didáctico pedagógicos, también mediante procesos autodidactas enriquecen su formación docente.

    

 

Características del profesor que se forma en la Universidad de

 Colima

      A partir de la gestión rectoral del Dr. Carlos Salazar Silva (1997) y en congruencia con los compromisos y prioridades de la Educación Superior en México, la Universidad de Colima, inicia una nueva etapa en la formación de sus profesores. No obstante el debate y la polémica que se daba en ese momento en cuanto a qué era lo más importante, si la habilitación profesional para la enseñanza o la formación disciplinaria, había claridad conceptual acerca del profesor que habría de formarse, también se tenía bien definido el perfil del buen profesor, la razón de esta claridad es porque la institución tuvo sus antecedentes magisteriales en el normalismo colimense; es decir, esta casa de estudios nace de la Escuela Normal de Colima, y desde su creación define las características fundamentales que debería poseer un profesor bien formado, desde entonces sostiene la idea que habrán buenos alumnos únicamente en donde existen buenos profesores, y que la educación de los estudiantes será segura, bien orientada y de calidad si sus profesores están suficientemente formados en sus respectivas disciplinas y si además, manejan conocimientos pedagógicos, especialmente sobre didáctica.

      Con base en estos antecedentes y de acuerdo a las nuevas concepciones y tendencias educativas, la institución, en dicho año, redefine las características que debería tener un buen profesor, esto con el fin de orientar el diseño del programa de formación de profesores que en congruencia con el Programa de Mejoramiento del Profesorado (PROMEP), empezó a desarrollar. Las características fundamentales del buen profesor que esta casa de estudios esta formando son:

  • Domina y maneja el conocimiento que enseña

     Un buen profesor debe conocer ampliamente y dominar a la perfección el tema, contenido o conocimiento científico que se propone enseñar o socializar. Para ello, debe tener una formación sólida y estar actualizado en los últimos avances del conocimiento en su disciplina, debe saber acceder a las diversas fuentes de información actualmente disponibles, debe ser un estudioso permanente, reflexivo y analítico, además, debe ser crítico y autocrítico. El actual desarrollo de la ciencia y la tecnología ya no permite que los profesores sigan impartiendo su materia basándose en los apuntes que tomaron cuando la cursaron durante sus estudios profesionales o que la impartan basándose en bibliografía que estudiaron hace 10 o 15 años, sino por el contrario se exige que sea un profesor actualizado y auténticamente experto en su materia.

     En este sentido, la Universidad de Colima en los últimos siete años ha trabajado intensamente para que el programa de formación de profesores que desarrolla, como parte del PROMEP, incluya la actualización, especialización y profundización en las diferentes áreas de conocimiento científico. Para lograr esto ha fortalecido e incrementado los programas educativos de posgrado y ha establecido un sistema de becas muy importante para que sus profesores realicen estudios de especialidad, maestría y doctorado, tanto dentro como fuera del estado y el país. Asimismo, ha aprovechado todos los programas de apoyo provenientes del PROMEP para mejorar la calidad de su planta docente. Al interior de la institución se ha consolidado el Programa de Educación Continua, se han incrementado sustancialmente los acervos bibliográficos y aprovechado adecuadamente las nuevas tecnologías de la información y la comunicación para fortalecer la formación de los profesores.

Uno de los resultados más importantes de estas acciones es que actualmente sólo el 15 % de los PTC son licenciados en comparación a 1997 que era de 60%. Además, en ese año el 3% eran especialistas, 20% tenían el grado de maestría y el 17% de doctor. Hoy, el 3.75 % son especialistas, 51.5 % maestros y 29.5 % doctores. Lo que significa que la calidad de la formación disciplinaria de los profesores ha mejorado sustancialmente y en consecuencia el impacto en el proceso enseñanza-aprendizaje ha sido mayúsculo, manifestándose por un mayor dominio y manejo del conocimiento que enseñan.

  • Conoce y Maneja los métodos y técnicas para enseñar

     Uno de los comentarios frecuentemente escuchado entre alumnos de diversas instituciones, es que la mayoría de sus profesores saben mucho, tienen conocimientos suficientes en sus respectivas materias y en lo general académicamente están bien formados, pero  varios de ellos no saben enseñar; es decir, les es difícil transmitir, mostrar y explicar adecuadamente los conocimientos que se proponen enseñar. Este comentario se confirma cuando en algunas ocasiones los mismos profesores reconocen que les es complicado transformar conocimientos científicos a conocimientos escolares asimilables por los estudiantes, y es que esto no es tarea fácil de realizar y más en los tiempos actuales, llenos de constantes cambios.

     Para poder enseñar, en el sentido de ayudar al educando a construir su propio conocimiento, guiándolo en la búsqueda y análisis de la información, se requiere que el profesor planee la secuencia y estructura de los contenidos, que tenga claro los objetivos y productos que espera de sus alumnos a lo largo del semestre y en cada clase, que utilice un lenguaje claro, sencillo y al alcance de ellos. Asimismo, que sea capaz de hacer uso de todo tipo de recursos didácticos.

La introducción de las nuevas tecnologías en el campo educativo ha cambiado los roles tanto de maestros como de alumnos. En un salón de clases tradicional se privilegia la participación del maestro en clase pero no la del alumno, en los nuevos ambientes de aprendizaje y con el fin de garantizar la participación activa de los alumnos, el maestro debe[5].

  • Planear con anticipación
  • Ser guía y orientador de los alumnos hacia el logro de una competencia con antelación planteada
  • Proporcionar información, necesaria y suficiente
  • Proporcionar la contextualización de lo que se aprende
  • Proponer estrategias didáctico pedagógicas para el aprendizaje
  • Crear un ambiente de comunicación horizontal, participativa y cooperativa
  • Coordinar, guiar y facilitar el aprendizaje

      En este marco, la Universidad de Colima está empeñada en estimular y apoyar las estrategias y acciones que favorezcan el desarrollo de esas habilidades docentes, para ello, instrumenta permanentemente cursos de capacitación didáctica y aprovecha cada vez mas los recursos que ofrecen las nuevas tecnologías de la información y la comunicación para fortalecer el  programa de formación docente que desarrolla.

     

     La institución está consciente que los nuevos sistemas de enseñanza exigen situaciones  educativas que propicien más contacto, más intercambio, más participación, más interacción cooperativa de los sujetos que participan en el proceso enseñanza-aprendizaje, y sobretodo que haya más interactividad productiva y eficiente con el contenido de enseñanza, en tal sentido las características de los profesores y los recursos tecnológicos deben ser pensados y seleccionados en función de éstas exigencia como parte de un curriculum más abierto y más flexible.

    En este nuevo sistema de enseñanza la función principal del profesor ya no es solamente enseñar, sino lograr que sus alumnos aprendan de manera significativa, para ello, debe conocer y manejar los nuevos métodos y técnicas de enseñanza y debe desarrollar otras cualidades y características, propias del buen docente.

  • Sabe cómo propiciar en los alumnos aprendizajes significativos

 Para que el alumno asimile, conserve y aplique oportunamente los conocimientos      adquiridos es necesario que él quiera aprender, que esté interesado en la materia, que comprenda los temas tratados, que participe activamente en la construcción del conocimiento y que lo pueda aplicar. Si se logra esto se tendrá un aprendizaje significativo.

     Un buen profesor debe saber cómo aprenden en general los alumnos y cómo aprenden determinada materia en particular, ya que de este conocimiento dependerá la manera como él los pueda ayudar en la comprensión del conocimiento que imparte, los podrá motivar y encausar adecuadamente. También, podrá hacer que ellos mismos participen en la construcción de sus conocimientos, y que lo aprendido lo puedan poner en práctica.

      Para cubrir esta característica, la Universidad de Colima, no ha escatimado esfuerzo alguno para que sus profesores obtengan los elementos teóricos y prácticos sobre teorías del aprendizaje, estilos de aprendizaje, diseño de estrategias y actividades de aprendizaje, didáctica general y especial, entre otros. Uno de estos esfuerzos se concretó con la implementación del Programa de Didáctica Permanente, iniciado a principios de la década de los noventa, culminando en su primera etapa con el Diplomado en Docencia Universitaria, el cual fue impartido a más del 80% de los profesores por asignatura y de tiempo completo de la institución. Actualmente, este programa y otros sobre didáctica especial se imparten en el nivel medio superior con el propósito señalado. También se han creado  posgrados que favorecen la formación de profesores, tal es el caso de las maestrías en Pedagogía, en Desarrollo Docente y en Tecnologías de la Educación. Últimamente, se ha desarrollado un diplomado de educación a distancia denominado, Profesor del siglo XXI, el cual ha tenido muy buenos resultados. Todos estos programas están apoyando al profesor para que propicie aprendizajes significativos.

      Se podría afirmar que el profesor que logre las tres características, anteriormente descritas, estaría en condiciones de generar un aprendizaje significativo en sus alumnos, y además podría decirse que es un buen profesor. Sin embargo, no son totalmente suficientes, desde el punto de vista de la formación integral del docente,  es necesario desarrollar y cultivar otras características,  tales como:

  • Debe ser un permanente investigador

     Por mucho tiempo se ha sostenido que la investigación científica enriquece la docencia y que la extensión difunde los hallazgos de aquella, de ahí la importancia de que estas tres funciones universitarias estén íntimamente vinculadas. En los últimos años, la Universidad de Colima, a través de sus diversos programas y proyectos académicos, tales como el PROMEP y el Programa Integral de Fortalecimiento Institucional (PIFI), ha promovido y apoyado fuertemente la vinculación de dichas funciones. Muchas son las acciones que se han realizado en este sentido, basta mencionar la participación del cien por ciento de los PTC en diversas líneas de generación y aplicación del conocimiento. Es decir, actualmente, todos los profesores de tiempo completo desarrollan uno o más proyectos de investigación científica en sus respectivas disciplinas, apoyados por estudiantes de licenciatura y posgrado. Cabe señalar que estos profesores se desempeñan como docentes en la institución y apoyan las tareas de gestión académica. No cabe duda que esta visión institucional ha generado un perfil y un rol diferente del profesor universitario, ahora el docente ya no está aislado en las aulas, ni el investigador en los laboratorios, ahora es un profesor-investigador que interactúa con sus pares, que planea su trabajo en forma colectiva y que participa activamente con los alumnos y directivos. Indudablemente, este profesor está cada vez más actualizado pues aprende de lo que investiga y  trata de mejorar como docente.

    Por otra parte, el problema de la docencia es que ésta no es una ciencia exacta, sino una ciencia humanista que comparte mucho de arte, y por lo tanto depende de un gran número de circunstancias y variables. Por ello, no basta con saber ciertas técnicas y dominar ciertos conceptos, sino que hay que poner en juego la imaginación, la creatividad, el ingenio y sobre todo el amor y la sensibilidad  hacia la enseñanza.

     De esta manera, el profesor que aspira tener esta casa de estudios se caracteriza por ser un académico que lee mucho, estudia continuamente, investiga no solo los fenómenos relacionados con su especialidad sino todos aquellos que estén vinculados con su práctica docente. Además, debe ser una persona sumamente interesada en su formación y actualización didáctico-pedagógica, con el fin de que sea capaz de introducir variables metodológicas innovadoras en el proceso enseñanza-aprendizaje.

  • Debe tener claridad en cuanto a aspectos sociales y políticos de la educación y la docencia   

       La actividad del profesor se realiza dentro de una estructura organizacional, que a su vez, está inserta dentro de un Sistema Educativo Nacional, el cual está condicionado por la situación económica, política y social del país.

     La vida académica de toda institución educativa va más allá  de lo que sucede en el interior del salón de clases. Por ello, un buen profesor debe estar ampliamente informado acerca de los rubros anteriormente mencionados en su contexto local, regional, nacional e internacional. Debe saber de las nuevas tendencias educativas generadas por los procesos de globalización económica y educativa que se están dando en el mundo y en México, y debe estar al tanto de los acontecimientos de orden general que influyen en la educación y tener elementos  para emitir juicios, y asumir una posición respecto de ellos. Sabe qué es lo que quiere y puede hacer en cuanto a su función social como formador de personas, participa activa y responsablemente en las actividades de tipo académico, político y administrativo de la institución de la que forma parte.

     En este sentido, la Universidad de Colima, desde hace siete años ha promovido y fortalecido en gran escala la participación no solo de los profesores, sino de toda la comunidad universitaria en el crecimiento y desarrollo de la vida institucional a través de los procesos de evaluación participativa y de planeación estratégica. Ha aportado elementos para fomentar el trabajo cooperativo en equipos y academias. Una prueba de esto es la integración cada vez más sólida de sus cuerpos académicos y la participación creciente de profesores en las tareas de administración educativa.

      En conclusión, un profesor será buen profesor en la medida que tenga claridad en cuanto a su proyecto académico-político y participe, viva, y disfrute del clima organizacional vigente en la institución, esto le permitirá desarrollar un mejor trabajo docente.

Participación del profesor en la formación integral del alumno

     En algunos países de América Latina, a partir de la segunda mitad del siglo pasado, se desarrolla la educación superior básicamente bajo el influjo de la capacitación para el trabajo y la producción, en detrimento, en algunos casos, de la formación integral de los alumnos. Durante esta época se dio un debate en cuanto a cuál debería ser el papel de la educación: formativa o informativa. Muchos se inclinaban por esta última y otros tantos por la primera.

     En la actualidad, al parecer, hay consenso en cuento a que la educación debe ser tanto formativa como informativa en todos sus niveles. La misma Universidad de Colima se ha pronunciado por ofrecer no solo conocimientos científicos y tecnológicos sólidos, y desarrollar habilidades, destrezas y métodos de trabajo de calidad, sino también se ha preocupado por la formación integral del estudiante en sus aspectos axiológicos, cívicos y humanístico-espirituales, a través de las bellas artes y el deporte; es decir, se ha empeñado en ofrecer una educación moderna orientada a la formación del estudiante en las áreas: intelectual, humana, social y profesional.

     En la formación intelectual de los alumnos el profesor tiene un gran compromiso, hacer que aprendan a pensar, razonar, analizar, sintetizar, deducir, abstraer e inducir, no es tarea fácil porque implica instrumentar estrategias de aprendizaje específicas que favorezcan dicha formación. Muchas veces los maestros preguntan cómo hacer para que los estudiantes aprendan a leer y comprendan lo que leen; para que puedan preparar exposiciones y expongan sus ideas por escrito, clara y correctamente. También solicitan técnicas para que sus alumnos aprendan a investigar, experimentar  y comprobar o refutar sus hipótesis. En otras ocasiones, trabajan en la búsqueda de metodologías para hacer que los alumnos sean más inquisitivos, tengan curiosidad intelectual, desarrollen una actitud científica y crítica, y además, sientan gusto por profundizar en el conocimiento científico.

    Participar en la formación intelectual del educando es un reto que solo los buenos profesores están decididos a asumir. No cabe duda que la Universidad de Colima ha hecho suya esta necesidad y por ello tiene un proyecto de innovación educativa en marcha que busca no solo apoyar a los alumnos sino también a sus maestros.

     Fomentar en el alumno la honestidad, el sentido de responsabilidad, el valor civil, el sentido de justicia, la búsqueda continua de la verdad, la solidaridad, es parte de la formación humana, que incluye el fomento de actitudes, tales como: que el alumno respete y quiera su cuerpo, que desarrolle el deseo de superación continua, que haga bien las cosas con espíritu de profesionalismo, que busque la calidad y la excelencia, que se conozca así mismo, que acepte sus limitaciones tanto como sus capacidades y las explote, etc.

    Los buenos profesores están empeñados en la formación humana de sus alumnos, esta tarea la realizan calladamente en sus clases. Los alumnos y directivos reconocen esta labor y promueven que se de con más intensidad.

    La formación social del alumno es tan importante como la formación intelectual y humana, es un área que debe ser promovida desde el nivel básico hasta el posgrado. La actual tendencia de participar en equipos de trabajo efectivos hace mucho mas necesaria esta formación. Los buenos profesores deben propiciar que los alumnos aprendan a trabajar en equipo y que desarrollen un alto espíritu de colaboración y participación; que aprendan a conocer y respetar las normas, culturas y tradiciones propias de cada grupo, institución u organización; que aprendan a discutir sus ideas con otras personas, con gran respeto a las diversas ideologías con que se pueda encontrar; que fomenten el compromiso con las clases sociales más necesitadas; que les inculquen un sentido de participación y compromiso en la vida pública de las instituciones, de la región y del país; que cultiven una cultura de paz y de tolerancia, y que participen activamente en el desarrollo sustentable de su ciudad y su país.

     Los valores y las actitudes profesionales, generalmente, se aprenden de manera informal y espontánea en el salón de clases o en los campos de trabajo, es decir, en la mayoría de los casos son los profesores quienes en forma no intencional transmiten a los alumnos las pautas de comportamiento profesional.

     Un buen profesor siempre esta dispuesto a dar lo mejor de sí mismo en todo momento, busca siempre el bien común; desarrolla un gran espíritu de iniciativa; es responsable y creativo; analiza problemas y conflictos, y toma decisiones para resolverlos y superarlos; enseña a aplicar los conocimientos teóricos a la práctica profesional, y enseña a investigar lo que no sabe. Estas actitudes y comportamientos son transmitidos a los alumnos en forma indirecta, por lo tanto, la formación profesional no se aprende en los libros sino imitando a los maestros, de ahí la gran responsabilidad de éstos en inculcar los mejores valores y las mejores actitudes.

    Las tradiciones, costumbres e idiosincracia de los colimenses y de los mexicanos ha hecho posible que la formación profesionales sea altamente positiva, salvo algunas excepciones. La Universidad de Colima, como el máximo centro de cultura en el estado no solo preserva, sino promueve el desarrollo de las mejores actitudes y valores profesionales en sus egresados.

     En conclusión, definir las características del buen profesor, es un imperativo para lograr una educación de calidad. Los profesores del siglo XXI deben estar sólidamente formados en las disciplinas de su especialidad para que puedan informar adecuadamente los últimos avances de la ciencia y la tecnología, pero a su vez deben estar ampliamente formados para desempeñar con propiedad las tareas docentes, de esta manera estarán propiciando aprendizajes significativos y útiles para el desempeño profesional de los egresados. Para ello, el profesor tiene que ser un experto en su materia, debe saber enseñar, debe ser capaz de lograr que sus alumnos aprendan de manera significativa, tiene que ser un investigador permanente, no solo de su disciplina, sino también de su quehacer docente, y sobre todo debe conocer los aspectos sociales de la educación y de la docencia. El buen profesor tendrá que participar en el desarrollo intelectual y humano de sus alumnos, así como será capaz de inculcar valores y actitudes profesionales y sociales, acorde a  los tiempos actuales.

      El profesor que logre desarrollar todas estas características podrá calificarse como buen profesor, la Universidad de Colima y sus actuales autoridades van es pos de este profesor.

 


[1] De Mattos, Luiz A. Compendio de didáctica general. Kapelusz. México 1990.

[2] Diccionario Enciclopédico. Océano uno color. Edición del milenio. Esapaña 2001

[3] Carreño, Fernando. Instrumentos de medición del rendimiento escolar. Editorial Trillas, 2ª edición. Pág 5 . México 1990

[4] Carreño, F. Ibid. Página 5 y 6

[5]  Ferreiro G, Ramón. Hacia “nuevos ambientes de aprendizaje”. Sistemas telemáticos para la educación continua. AMEC-DF IPN, 1999. Págs: 1-11.

About these ads

Acciones

Information

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

%d personas les gusta esto: